En la sedación, el paciente está tranquilo, adormecido, sin dolor pero respira en forma espontánea y hasta puede responder. En la anestesia general, está completamente dormido, generalmente conectado al respirador y no siente nada.
En la sedación, el paciente está tranquilo, adormecido, sin dolor pero respira en forma espontánea y hasta puede responder. En la anestesia general, está completamente dormido, generalmente conectado al respirador y no siente nada.