Frente a una persona inconsciente que no respira con normalidad, cada minuto sin maniobras de reanimación reduce las probabilidades de vida en un 10%. Actuar de inmediato con compresiones fuertes y rápidas en el centro del pecho sostiene la perfusión cerebral.
Desde la Asociación Rosarina de Anestesiología seguimos brindando instrucción accesible para que cualquier integrante de la sociedad cuente con las capacidades básicas requeridas para socorrer a su prójimo.
